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Image by Jason Coudriet

¿Qué es la Terapia Cognitivo Conductual?

La Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) es un enfoque psicoterapéutico basado en evidencia que parte de una idea central: la forma en que interpretamos lo que nos sucede influye directamente en cómo nos sentimos y en cómo actuamos.
En este tipo de terapia se trabaja identificando patrones de pensamiento y conductas que generan malestar, para comprenderlos y modificarlos por formas más funcionales y realistas. El objetivo no es “pensar positivo”, sino aprender a relacionarte de manera distinta con tus pensamientos, emociones y reacciones.
Beck (1995) define a la terapia cognitiva como una psicoterapia con validez científica que plantea que las percepciones que se tienen de un evento influyen sobre las emociones y los comportamientos de la persona. Los sentimientos no se determinan por las situaciones en sí, si no por las interpretaciones que la persona le da al evento.​

¿Cómo se trabaja en Terapia Cognitivo-Conductual?

El trabajo terapéutico se centra en situaciones concretas de tu vida diaria que hoy te generan dificultad. A partir de ellas, se desarrollan estrategias prácticas para manejar emociones intensas, reducir síntomas y tomar decisiones con mayor claridad.
Es un enfoque estructurado y colaborativo, donde el proceso se adapta a tus objetivos y necesidades, avanzando paso a paso y con un encuadre claro.
terapia

¿En qué casos puede ser recomendable?

La Terapia Cognitivo-Conductual suele ser adecuada cuando el malestar está relacionado con patrones de pensamiento, emociones o conductas que se repiten y afectan tu funcionamiento cotidiano.
Algunas de las situaciones que pueden trabajarse desde este enfoque son:
  •  Ansiedad y trastornos de ansiedad.
  • Depresión.
  • Fobias.
  • Ataques de pánico.
  • Obsesiones y compulsiones.
  • Trastorno de estrés postraumático.
  • Insomnio y otros problemas del sueño.
  • Duelo y duelo complicado.
  • Manejo del enojo y la irritabilidad.
  • Dificultades en las relaciones interpersonales.
  • Comunicación asertiva y establecimiento de límites.
  • Regulación emocional.

Duración del proceso

En muchos casos, la Terapia Cognitivo-Conductual se organiza en procesos de entre 10 y 12 sesiones, trabajando un tema principal a la vez, con frecuencia semanal.
Sin embargo, la duración puede variar según la complejidad del caso y la evolución del proceso. En situaciones más complejas, el trabajo puede extenderse por varios meses. Cada caso se valora de manera individual para definir el encuadre más adecuado.

Bibliografía.

Beck, J.S. (1995). Terapia Cognitiva. Conceptos básicos y profundización. Barcelona: Gedisa.

Dirección:
Tajin 363, Narvarte, Benito Juárez, Ciudad de México.

    

Teléfono para informes:

+52 55 1329 1619
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